Diez caras para la innovación y la creatividad


Las diez caras de la innovación

“Déjame que haga de abogado del diablo…” ¿quién no ha oído esta frase en alguna reunión?

Resulta sorprendente la fuerza que puede llegar a tener una frase tan sencilla, pero está claro que sus efectos son una gran amenaza para la generación de ideas y el pensamiento creativo e innovador en cualquier empresa. Con este concepto comienza Las diez caras de la innovación un libro de Tom Kelley, director general (y hermano del fundador) de IDEO, una de las consultoras de diseño e innovación más importantes del mundo, esa compañía que tomas como referencia y en el que sueñas poder trabajar.

En este momento en el que todo avanza tan deprisa, la innovación se ha convertido en un elemento imprescindible para el éxito de una empresa y por tanto cada vez hay más cultura de cambio, de renovación y de creatividad dentro de ellas. Pero este movimiento sólo es posible a través de personas que afronten ese reto con energía y proactitud, de ahí que la presencia de un abogado del diablo en cualquier circunstancia suponga una amenaza que puede poner en peligro la fuente de la innovación.

Sin embargo, con esta crítica al abogado del diablo, no trato de defender la cultura del “peloteo” en la que nadie se lleve la contraria, sino de desarrollar un sentido crítico pero constructivo (adjetivo que desconoce dicho personaje, que prefiere destruir ideas antes que ayudar a construirlas…). Para ello, Kelley presenta diez roles diferentes basados en las estrategias utilizadas en IDEO y que representan formas distintas de afrontar la innovación. Estos roles no son estáticos, sino que nos ofrecen la posibilidad de afrontar los retos de la innovación y la creatividad de manera dinámica, es decir, que podamos asumir cada uno de ellos en función de las necesidades del momento, del problema que afrontemos, etc.

Pero estos roles no sólo van enfocados a la lucha en contra del abogado del diablo, sino que pueden ser un gran aliado para cualquier consultor de Experiencia de Usuario, ya que nos permite afrontar a través de diferentes «disfraces» el mismo problema, aportando desde cada perspectiva visiones diferentes. Por ello, creo que puede ser una maravillosa lectura para todos nosotros.

LOS PERSONAJES DEL APRENDIZAJE

Partiendo de la idea de que los tiempos son muy cambiantes y de que no se puede dejar de aprender, estos personajes se encargan de buscar nuevas fuentes de información y de recopilar datos para aprender y seguir creciendo, cuestionando sus propios puntos de vista y abriendo la mente a nuevas perspectivas.

  • El antropólogo: aporta conocimiento basándose en la observación del comportamiento humano y la comprensión de las interacciones entre las personas y los productos, los servicios y los espacios.
  • El experimentador: genera y optimiza ideas a través de un proceso de ensayo y error (experimentación).
  • El interpolinizador: explora otros campos o industrias para adaptar los descubrimientos a su propio terreno.
  • LOS PERSONAJES ORGANIZADORES

    El proceso de innovación puede resultar complejo y a veces muy competitivo, pero los personajes organizadores conocen en detalle los pasos necesarios para sacar las ideas adelante y hacer que el equipo se gestione de manera adecuada para conseguirlo con éxito.

  • El saltador de obstáculos: ofrece su perseverancia para superar o adelantarse a las supuestos problemas o inconvenientes que puedan surgir.
  • El colaborador: colabora a unir grupos y crear nuevas combinaciones y soluciones multidisciplinares.
  • El director: se encarga de reunir al mejor grupo y contribuye a sacar los talentos creativos de cada uno de sus componentes.
  • LOS PERSONAJES CONSTRUCTORES

    Los personajes constructores siempre están en el centro de la acción, pues aprovechan el conocimiento de los roles de aprendizaje y canalizan los procedimientos de los roles organizadores para lograr alcanzar el reto de la innovación.

  • El arquitecto de experiencias: diseña vivencias lo más completas posibles para conectar con las necesidades de los clientes.
  • El diseñador de decorados: se encarga de desarrollar o transformar los entornos en herramientas para influir en las conductas y las actitudes.
  • El cuidador: se preocupa por las necesidades de sus clientes y vela por ellas, incluso anticipándose.
  • El narrador: reúne toda la información necesaria en historias convincentes que transmiten un valor y refuerzan un rasgo específico.
  • Todos estos roles representan formas diferentes de afrontar el desafío de la innovación y en ningún caso se busca generar una competición entre ellos. El objetivo debe ser buscar su interacción y colaboración y así facilitar el proceso de innovación.

    Este libro me parece una magnífica forma de afrontar los retos de nuestro trabajo diario, así que ya sabes, si quieres más detalles sobre los diferentes roles, no puedes perderte este libro. Y por supuesto, animarte a que busques con qué perfiles te sientes identificado en cada momento y sobre todo, ¡que los pongas en práctica!


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