VII Congreso Iberoamericano de Psicología, 20-24 Junio 2010, Oviedo (España)
Autores: Plaza, J., Alonso, M. y Vega, H.
Abstract:Los Sistemas de Transporte Inteligentes (ITS, Intelligent Transport Systems) son el enlace de las tecnologías de la información y las comunicaciones con los vehículos y redes que transportan personas y mercancías. En la actualidad, existe una gran variedad de estas nuevas tecnologías que se están introduciendo de una manera rápida en el mercado y cuyo objetivo es mejorar la seguridad, la eficiencia y el confort del conductor. Este amplio abanico de tecnologías se puede agrupar en tres grandes grupos: el primero, los conocidos como sistemas de apoyo a la conducción (ADAS, Advanced Driver Assistance Systems), el segundo, los sistemas de información y entretenimiento (IVIS, In-Vehicle Information Systems) y el tercero, los sistemas nómadas (como por ejemplo, teléfonos móviles, PDA – Personal Digital Agenda, etc.).
En los últimos años, la mayoría de los estudios sobre ITS se han centrado en conocer cómo el uso individual de un sistema de ayuda a la conducción podría influir en la tarea de conducir. Actualmente, podemos encontrar en el mercado una gran variedad de este tipo de sistemas, surgiendo, como consecuencia, la posibilidad de usarlos de manera simultánea durante la conducción, lo que haría más relevante, estudiar los efectos que genera la actuación conjunta de estos sistemas que realizar un análisis individual de cada uno de ellos.
Algunos de los beneficios determinados por el uso de los sistemas de apoyo y ayuda al conductor son bien conocidos, como por ejemplo, controlar la velocidad y/o prevenir las colisiones. Pero estos efectos, satisfactorios para la seguridad, pueden ser reducidos o eliminados por respuestas inesperadas a estas tecnologías como una dependencia excesiva al sistema. Este tipo de nuevas respuestas del conductor, conocidas como “adaptación del comportamiento”, podrían afectar a distintos indicadores de la seguridad significativamente, tanto positiva como negativamente (OECD, 1990).
El proyecto europeo AIDE (Adaptive Integrated Driver-Vehicle Interface, Sexto Programa Marco) trabajó en esta línea, donde una de sus actividades tuvo como objetivo evaluar un nuevo sistema denominado AIDE, que representaba una interfaz caracterizada por la integración de varias funciones de apoyo e información a la conducción y por su adaptación a las circunstancias de tráfico, del entorno y al estado del conductor.
Se realizaron tres evaluaciones del nuevo concepto AIDE (sobre diferentes prototipos y en diferentes países), siendo la Fundación Cidaut el responsable de llevar a cabo la evaluación del prototipo desarrollado por SEAT e implementado en un vehículo utilitario. La hipótesis de investigación fue conocer si la utilización de este nuevo e innovador concepto de ITS era más seguro, mejor aceptado y percibido como más usable por los conductores, comparado con una situación en la que los sistemas aparecían en modo no integrado/no adaptado. El estudio se llevó a cabo en Valladolid (España) mediante pruebas de conducción en carreteras urbanas e interurbanas, con una muestra de dieciocho conductores. Los resultados indicaron una alta aceptación hacia este nuevo concepto y no señalaron diferencias en la carga mental generada ni en la percepción que tienen los usuarios de su propio comportamiento.